13/6/15

Nada más verte - Isabel Keats












El robo de unas ilustraciones antiguas y del famoso báculo pastoral de William de Wykeham del s. XIV obligan al director del New College de la Universidad de Oxford a pedir ayuda a Scotland Yard. La detective Taylor será la encargada de investigar el caso y, para que nadie sospeche de ella, Stephen Allen, un brillante aunque algo desastrado catedrático de Historia Antigua, se ve forzado a acogerla en su casa y a fingir que están emparentados. Las personalidades de ambos son muy distintas: él aparenta estar anclado varios siglos atrás, mientras que ella es una joven moderna, a la que nada se le pone por delante; y sus puntos de vista son tan opuestos que los roces entre ellos se suceden.
A pesar de todo, el impenitente solterón se siente cada día más cautivado por la detective, pero ¿y Georgina? ¿Qué es lo que siente en realidad por aquel atractivo profesor?


No me resulta fácil contar lo que he sentido con este libro, más que nada porque no quiero que se me malinterprete y que penséis que no es recomendable. Lo es, por supuesto, es una lectura amable, ligera y divertida que entretiene y te hace disfrutar. 
Empezaré diciendo que la novela es corta. Y, claro, eso implica que el autor no puede, más que nada porque no hay tiempo material, desarrollar una trama profunda y unos personajes consistentes, y "eso" es lo que a mi me ha faltado en ese libro: profundidad.
La historia me pareció interesante, un profesor anclado en el pasado, catedrático de historia antigua en Oxford, nada menos. A priori, un buen personaje, que tendrá que vérselas con una mujer policía, madura e independiente empeñada en "despertar" al profesor de su letargo social. Y el elemento que fusiona todo: un misterio que hay para resolver. 
La novela tenía todos los ingredientes, pero me faltaron conversaciones menos superficiales, eché de menos saber más cosas de los protagonistas y sobre todo, me hubiera gustado que se ahondase más en la trama policial.
Resumidas cuentas, me hubiera gustado más... Más de todo.
El planteamiento me pareció muy bueno, los protagonistas apuntaban maneras, pero me he quedado con ganas de tener más páginas entre mis dedos. De conocerles mejor y de verles envueltos en mil y una aventuras.