8/11/15

El jardín de Neve - Mar Carrión














SINOPSIS

La apacible vida en Howth en la maravillosa costa irlandesa parece ser suficiente para Neve, una belleza pelirroja. Después de montar su propia floristería, el negocio va tan bien que ha comenzado a encargarse de unos cuantos jardines de los alrededores. Divertida, decidida, ambiciosa, Neve sueña con diseñar un jardín digno de un rey. Si pudiera presentarse al concurso de jardines de esa famosa revista… Pero no encuentra el sitio adecuado, ni apoyo por parte de Barry, su pareja, que cada vez está más apático e indiferente. Está a gusto con él, al menos eso es lo que asegura y lo que se susurra a sí misma, tratando de convencerse.
Pero nada la prepara para el encuentro fortuito con Kyle. El arrebatador Kyle, el mejor amigo de su hermano cuando eran jóvenes, a quien ella miraba como lo que era, una preadolescente embobada suspirando por un amor imposible. Kyle ha vuelto a Howth después de años, dispuesto a arreglar la antigua casa de su familia, junto al faro. En ese terreno con maravillosas vistas al océano, en sus rincones agrestes y descuidados, Neve empieza a vislumbrar el jardín perfecto. Lo que no puede atisbar todavía es que, allí mismo, además de rosales y hiedras, crecerá una ola que arrasará su vida.



Leí la sinopsis y me gustó lo que sugería: una historia romántica, dulce y muy emotiva.
Kyle y Neve son dos protagonistas absolutamente reales, con sentimientos y reacciones que les otorgan una gran credibilidad. Él es un arquitecto de éxito. Un hombre tranquilo, sensato, estable y con una visión bastante clara y juiciosa de la vida. Ella es una mujer que, en el fondo, nunca ha dejado de ser una niña. Con esto no quiero decir que sea infantil o ingenua, sino que es dulce, buena, amable, y que tiene ese candor que los niños poseen y que se pierde al madurar. 

Kyle y Neve se conocieron de jóvenes y por eso entre ellos hay una relación especial, casi familiar. Ella le idolatraba y fantaseaba con él: el primer amor de juventud [Gran suspiro]. ¿Quién no lo ha tenido? ¿Quién no ha soñado con ello? Ese enamoramiento nunca se olvida. 
Él, cinco años mayor, siempre la vio como una hermana pequeña, divertida y alocada, con la que congeniaba y tenía muchos puntos en común. Y la quería, claro que sí, pero de un modo distinto. Después, las circunstancias de la vida les separan, y la familia de  Kyle acaba mudándose a Boston.

La ambientación de la novela es fantástica.
Cuando hablo de ambientación me refiero a las imágenes que te provoca su lectura. Creo que están muy bien llevadas y que, sin esfuerzo, y aunque no hayas visitado nunca Irlanda, es fácil imaginar el pueblo, sus calles y la gente que camina por ellas. El acantilado, el mar... Los olores y colores son importantes y te transportan al lugar con facilidad.

El estilo de Mar Carrión es fresco y muy fluido y de forma muy sencilla, sin giros retorcidos ni palabras floridas, y sin darte cuenta te encuentras llegando al final. Es corta, pero ha conseguido que tenga su justa medida, que el ritmo sea constante y que finalice de forma redonda. Las sensaciones cuando terminas de leerla son muy, muy buenas.

Y lo tiene todo, o casi todo, para ser una novela ROMÁNTICA en mayúsculas.










Ahora llega el único pero, que en realidad no es tanto, que le pongo a la historia, pero como es un pequeño spoiler, hago una sugerencia: vuelve al blog cuando la hayas terminado para leer estas líneas y que me digas si, en estos detalles, estás o no de acuerdo conmigo. 

Tienes unos buenos personajes, una situación del todo creíble, una buena historia, un entorno magnífico...¿Por qué no rematar? Lo digo porque por las profesiones de ambos, sobre todo en la de ella, que curiosamente es la que más se muestra en la historia, se pasa un poco de puntillas. Son detalles nada más, nada importante, que desde luego no tienen mayor trascendencia en el desarrollo de una trama, pero que me hacen reflexionar sobre lo que un lector de romántica le pide a un libro.
Ya sabéis que Neve es "jardinera", bueno en realidad tiene una floristería, aunque a su vez mantiene los jardines privados del pueblo en el que vive. Pero tanto ella, como su ayudante, no van vestidas como tal. Nunca he visto a un jardinero trabajar con pantalones cortos, ni sin guantes de trabajo. Mantener un jardín es un trabajo duro que te hace sentarte en el suelo, trabajar con plantas que te arañan las piernas o herramientas que te llenan las manos de callos. Es evidente que estos recursos se utilizan porque a toda costa quieres conseguir que la protagonista, a pesar del sudor y el duro trabajo, tenga un aspecto seductor y atractivo, pero hace parecer la profesión como algo, no digo cómodo, pero sí menos dura de lo que es en realidad.
No es una crítica al libro, de verdad que cuando terminas la novela te quedan muy buenas sensaciones y una sonrisa en los labios, pero quiero haceros una pregunta a vosotros, a los lectores. ¿Estas cosillas os deslucen la lectura o los obviáis en favor de la historia? ¿Os gustan la novelas creíbles cien por cien o perdonáis estos detalles?