28/3/16

La maldición de los Luján - Ditar de luna














SINOPSIS
Granada, 1898. En plena ceremonia nupcial, una vieja harapienta irrumpe en la iglesia acusando al novio de haber consentido que su familia matase a su nieta. En un acto macabro le maldice a él y a toda su descendencia hasta el día en el que un Luján despose a una mujer de su sangre y la convierta en la legítima Marquesa de Mondéjar.
Madrid, actualidad. Un encuentro fortuito con Alejandro marcará el inicio de las merecidas vacaciones de Sara McCarthy por el Mediterráneo. Sin embargo, tras duros años de trabajo en un importante proyecto de investigación contra el cáncer, Sara no está dispuesta a permitir que nada ni nadie la distraiga de su objetivo.Mientras, Alejandro no puede dejar de pensar en ella. Su parecido físico con el retrato de un antiguo cuadro que posee su abuelo es asombroso… Pero, ¿quién es Sara realmente? ¿Qué tienen en común ambas mujeres? A veces el pasado reaparece para recordarnos quienes somos.


Escogí esta lectura por dos motivos: uno, que fuera finalista de un premio cuyo libro galardonado me hizo disfrutar de verdad, y dos, que la sinopsis me resultase muy atrayente al plantear que giraba en torno a una maldición. Mira que me gustan a mi los misterios... Pero he tenido un problema grande al enfrentarme a su lectura.
Voy a intentar explicaros el motivo.


Cuando elijo Romántica busco que la narración me trasmita emoción, Para mi este tipo de novelas son, ante todo, sentimientos, pasiones, personajes, sensibilidad... Me gusta que consigan hacerme formar parte de la trama y si también logran que empatice con los protagonistas ya es un lujo. Como en todas las cosas cada uno le pide algo diferente a una lectura y yo, cuando leo romántica, busco eso sobre todo. Quiero emoción.

Con esta novela no ha sido así, y aclaro que quizá no he sabido adaptarme al estilo de narración de la autora, pero me he mantenido en todo momento como espectador de última fila y de esta forma es muy complicado "creerte" la historia y hacerla un poco tuya. Analizándolo despacio creo que el motivo principal ha sido encontrar  descripciones que me aportaban poco al argumento. Voy a explicar esto, no quiero que lo malinterpretéis. Si busco emoción necesito sentirme parte de un lugar y, eso no es tanto verlo con detalle, como apreciar qué trasmite. Si me encuentro con un secundario muy secundón, no preciso saber su nombre y su historia, con que haga su papel me basta. Es decir, me ha faltado ambientación frente a una extensa documentación. No digo que esté mal, ojo, solo que para mi, aquellas cosas que aportan poco, a veces es mejor no reiterarse en ellas.
Lo mismo me ha sucedido con el debate interno de la protagonista. Puedo ser capaz de entender, o no, sus motivos, pero no hace falta que sea algo repetitivo. Al margen de que las decisiones que toma las pueda ver más o menos acertadas (a veces hay más posibilidades de elección y el personaje opta por aquella menos coherente, pero más apropiada para mantener la trama), creo que no era necesario extenderse tanto en ello. Y con esto no juzgo los giros que toma el argumento, la historia es la que es.
La prosa es elegante, pero a la vez ornamentada, y eso a mi me ralentiza la lectura restándole ritmo y emoción, que es otra de esas cosas que yo busco en una novela de sensaciones, sobre todo en la romántica.

Espero que comprendáis que esto es totalmente personal. La novela ha sido finalista en un premio de renombre ante un jurado de excepción y, además, tiene muchos comentarios positivos. Así que no paséis de puntillas y leedla. Es la mejor forma de saber si os gustará o no. A mí, ese tipo de cosas, me "sacan" de la historia y, cuando mis sentimientos se quedan fuera, la forma de analizarlo es más desapasionada.

Por otra parte, la novela tiene ingredientes muy válidos. Un misterio, personajes que no son lo que parecen, variedad de escenarios, una trama original... Fantástico comienzo para una autora novel.

Espero que me contéis que os ha parecido y, sobre todo. si a vosotros esos detalles no os afectan y os zambullís en la trama sin pensar.