28/3/15

El don de la palabra precisa. Marisa Sicilia.

Esto no es realmente una reseña. Hace tiempo que leí sus libros y no sería justo reseñarlos sin releerlos: Muchas de las cosas que sentí se quedarían en el tintero. Pero aún así hoy quiero, inaugurando sección, hablaros de una autora poco conocida (espero que cada día un poco más) que se dedica a esto de juntar letras para nuestro disfrute.
En esta sección os iré contando cuales son mis autores fetiche. Aquellos de los que estoy esperando que salga nuevo libro para comprarlo y beberme sus páginas. Sí, porque ya no se trata de devorar: Hay libros que me los bebo. Y de un trago, sin limón ni sal.

El don de la palabra precisa: MARISA SICILIA.

Lo primero que leí de esta autora fue "El juego de la inocencia". Y lo elegí, aunque no soy muy de romántica histórica, porque está situado en una época que me atrae sin remedio: La Francia barroca.
Y no me defraudó. Su ambientación es impecable. Me hizo viajar durante varios días por ricos escenarios de su capital y por la campiña de las provincias. Me llevó a París, a la Bastilla y a la revolución.Y la historia... Se aleja de lo que normalmente estamos acostumbradas. Sus personajes complicados, lejos del galán y la heroína pero tan bien perfilados que no pude sino rendirme y someterme a la tiranía de sus letras. Finalista en el Vergara-RNR y publicada bajo esa selección. Con ese libro me convirtió en fan.


Después llegó "La dama del paso" y si antes he dicho que el barroco francés me atrae... pues no os cuento el medievo. Touché! Dos de dos. Pero este libro es mucho más. El viaje emocional al que te arrastran sus personajes esta lleno de sentimientos encontrados. La frialdad de ella, su forma de ver las cosas, el orgullo. En él, la villanía da paso a la nobleza y te hace ponerte de su parte. Y bueno, si con El juego, el lenguaje me arrastró a un mundo festivo y de color, de sedas doradas y opulencia, con La dama sentí el frío de Svatge en mis venas. Y de nuevo un riesgo, una historia lejos del cliché de la romántica pero resuelta de forma magistral. Esta novela también fue finalista en el mismo certamen, aunque aquí fue HQÑ quien se llevó el gato al agua.

La autora es un verdadero camaleón. Dos libros: dos estilos distintos pero con algo en común: El don de la palabra precisa, del adjetivo perfecto. La maestría en elegir la forma para que se funda con el fondo.
¿Qué queréis que diga? Creo que huelga decir que leeré lo próximo, ¿no?
Espero que sea pronto.







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